sábado, 14 de abril de 2012
esporádicO.-
sábado, 21 de mayo de 2011
Rendición, diaria y personal-.
Hace muy poco un desconocido, en una esquina cualquiera me miró de tal forma reprobatoria que me sentí miserable en esta vida. Un desconocido que solía ser mí mejor y gran amigo. Dado lo siguiente, dado lo que pasa hoy, dada la vida misma, creo que llegar a una conclusión como esta va de la mano con todo.
Ustedes que hoy salieron a la calle, ustedes que hoy tiraron piedras, ustedes que alimentan el circo gubernamental que salió de su propio puño, porque no toman un librito y luchan, pero de igual a igual. Sepan que una palabra duele más, perdura en el tiempo y causa estragos irreparables de saber utilizarlas en el momento exacto.
Sepan que la palabra “esperanza”, proviene del verbo esperar, si ya dejan de esperar, y dado que la esperanza es lo último que se pierde, entonces no tendrían nada que perder. Dejémonos de colgarnos de significancias utópicas que nos entumecen al momento de actuar. Sepamos lo mismo, sepamos más, y cuando comprendan que no tienen nada que perder, van a ganar mucho.
Preocúpense de autoimponerse logros, no metas que les den tregua a las falencias del camino. Trabajen aunque no lo necesiten, ayuden en sus casas, sobre todo si pasaron los veinte y no se han formado en la vida de grandes. Pongan ojo a sus estudios que no hay flojo que sea imbécil, ni tonto que no se empeñe. Y no es algo de alguien perfecto, en lo personal, me di cuenta tarde de lo anterior, pero hoy hago lo posible por seguir en lo que me formulé. Gozo de tantas falencias que, a decir verdad, ya no me molestan. Sin ellas, no sería quien soy, al fin orgullosa, incluso de haber decepcionado a mi mejor persona, a cambio de crecer.
Vean más allá de sus narices, que la seguridad y la tranquilidad no siempre son la felicidad. Por lo mismo, no sean cómodos, no hagan lo que el mundo espera de uno, hagan lo que ustedes quieren para lograr la fantasiosa felicidad, porque sí se da, a ratos, con lo innecesario, con quien se es odiado, por no tener plata, por no tener un apellido bonito. Aprendan que lo que es carente ante el ojo ajeno, puede ser un todo personal. Aprendan a pedir disculpas y ser reales, no complazcan y retírense cuando sea necesario. Es mejor ser el de la esquina que lee solo mientras el resto parlotea de lo vano.
Son mejores muchas cosas, pero no hay como las propias.
Bien dice mi madre, que me convertí en una ermitaña, porque me valgo sola, no hago felicidades ajenas con una vida que se me entregó de voluntaria manera. Porque estoy orgullosa de mi padre y ser quien de los errores aprendió.
Eso, si alguien lo lee, ojalá y le pueda servir.
domingo, 6 de marzo de 2011
Son risas de payaso
martes, 2 de noviembre de 2010
zapatos ajenos
lunes, 16 de agosto de 2010
Siempre hermosa
Las últimas vacaciones felices que recuerdo de una familia que te considera un miembro más que escencial y un par de fotografías que recuerdan que tiempo pasado siempre fue mejor. Yo y mis shorts, siempre floreados, siempre alegres, tú y las gafas que posabas para la imagen que hoy miro a un costado de mi dormitorio.
Serás de un recuerdo eterno y asumo que jamás vi este día cercano, solo tu ausencia se notará cuando pase el perro negro por la puerta y nadie lo salude. Quizas yo le mueva una mano y él a sabiendas de la ocación se retirará lento, sin expresión, como siempre.
Que te vaya bien allá donde podrás correr sin que yo vaya jadeante tras tuyo. Donde los años sean eternos, no apresurados como los que marcan tu posición de animal. Mientras tanto, aca yo siempre correré tras de ti, en el campo que no visitamos más nunca, yo a mis nueve y tu a tus dos, aunque claro, ya eran catorce. Hoy bastante más de los que yo llegaré a soportar.
De a poco te dormiste y supongo que yo también lo hago.
Y si somos sinceras, nunca fuiste muy rápida, más bien cómoda y antipática, pero bien te aprendí, y aunque te fallé hace poco me he puesto al día, haciendo del silencio nuestro mejor atributo.
Si bien nunca articulamos palabra alguna tú sabes todo y atenta escuchaste risas, llantos y dilemas, te debo algo más que las zanahorias que tanto te agradan, la palma en tu cabeza estirada y la gratitud de una amistad que no defraudó, incluso cuando me fui lejos a otros campos donde corría sola.
Nos vemos Valentina, por ahí, donde haya muchos pastos y tu tengas dos y yo nueve.
viernes, 4 de junio de 2010
Como una bocanada de aire
Cómo desfavorecerlo y ahorrar cada paso que se dio, si hoy al fin comprendo que lo difícil es su propia ambición. Que anda por la vida arreglando las ajenas, y una vez perfecta la deja en su partida. Una vez lista queda por si misma.
A las que conoció no las pudo moldear, más su trazo lleno de palabras y acciones hermosas dejaron huellas que no se borran ni con años menos con peticiones. Quedan en el silencio de no saberse, menos verse, nisiquiera conocerse.
Es lo único exitoso que he hecho y lo puedo contar, por ser lo único que él ha podido arreglar, a su modo pintar, sus palabras a la luz sacar, y su olor expulsar.
Ni la una ni la otra, la maldad las sofoca y lo tratan como cuan perro que alborota, pero la que está en condiciones ya no lo emociona, la deja a un lado y a la lona la bota.
Anda por la vida de bonachón, es un personaje que no teme al sufrimiento, lo goza a cada momento, y le enseña que su recompensa va de la mano de un beso. Lo pide de vez en tanto, lo cobra a paso lento.
Es el éxito sin glorias, más las penas lo acomodan y lo dejan en máxima victoria. Es la sonrisa del ayer, la lágrima de mañana y el nombre olvidado, el rostro borrado del futuro, a quien alguna vez recordaré con disimulo, hoy vuelvo a mi augurio, donde le alborotaba el vaivén de mis pasos oscuros.
Todos tenemos a alguien por quien correr, y ese alguien corre por alguien más, si es muy maravilloso, ambos corren en dirección opuesta y se encuentran en un abrazo eterno, en la mano que se estira sin interés, sin querer arreglar, te acepta como la vida te la da; enfermo, mañoso, y otro tanto ocioso, solo te acepta si es algo maravilloso.
Hoy vuelvo a mi carrera, no corro por nadie y nada desespera, hoy nada me avergüenza, no tengo detalle que arreglar, en las horas olvidar el éxito que no era realidad, sin haberle ganado a nadie me gusto de verdad, y ya no soy un caso por solucionar.
miércoles, 31 de marzo de 2010
AndaTE
Gráficamente (vómito verbal)
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“soy hueona, soy hueona, soy hueona, soy hueonaza” (gracias y de nada)
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Cada cual orgulloso de como lo hicieron, mientras ante el miedo de verse en el espejo que no te deja siquiera respirar sin pasar desapercibido. No es tontera, es estupidez racional, humana, y lo peor, constante.
Tanto tiempo, tantas personas y justo tú. La horma de mi zapato, la igualdad de condiciones ante el cinismo ajeno, ese que nos rodea y en el que nos hemos desenvuelto desde el par de años por el que has transitado esporádico en mi vida.
A ratos, a ratos largos e infinitos se me olvidaba lo horrendo que me resultas, a ratos me molesta y a otros simplemente me encantas.
Sin las expectativas de los positivos, menos la de los soñadores. Con los pies más que bien puestos en tierra firme y seca.
Para ti no rima nada, para ti no hay palabras que hagan justicia y desenvuelvan lo horrible que eres. Tal como lo que entra por tu nariz, que te lleva a otros lugares donde el mundo es insignificante, y la mano te sirve para dictar cuanto se te antoje.
Simplemente por ser iguales, la mierda más mierda, los que nada se merecen son los mejores por aceptarse en su desventaja.
Hoy, después de tanto tiempo y por primera y única vez escupo palabras en tu gracia y marcóoletras vanas a lo poco que eres.
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Te odio.