viernes, 21 de septiembre de 2012

la gracia de él


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Que cual era su gracia, así me preguntó. Lamentablemente es muy tarde, y no sólo en la hora, sino en mi vida, por lo mismo, sorprenderme en tener la respuesta no me agrada para nada. Las ocasiones fueron contadas con los dedos de una mano y a la sobra de tres de estos. Su gracia es esta, hacer que yo mueva mis ideas y con dolor le decrete orden a las letras que han venido bailando en mi cabeza desde que se me fijo la meta de esperar a la cordura y al sentimiento que se llevó otro de mayores importancias. Su gracia es esta, hacerse inconcebible, imaginario, atípico, rudimentario, tosco y totalitario. Su afán de ser infame, y en un pensamiento invariable no me permite retribuirle con descortesía, más que mal, más que bien, tengo la fortuna de no conocerlo. Sólo el sonido que exhaló con cada historia me hace escribir, cuando sólo escribí para él.
Cuál es su gracia, su gracia es algo que no se puede explicar con las palabras que tanto maniobra a su favor. Su gracia, es eso que hace cuando habla en silencio. El loco no tiene gracia, más que mal, más que bien, es un cobarde, y yo soy irrespetuosa, porque sólo escribía para ti.
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Florentino estilo

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yo le dije que era en cualquier lugar y a cualquier hora; no le dije ni hasta cuando ni donde, pero cómo era de costumbre, no me prestó mucha atención.- Un trato es un trato, yo lo sigo esperando, a mi forma, pero lo sigo haciendo.
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domingo, 29 de julio de 2012

ella


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Se le agarró de la cadera, hasta que la vida le dijo que ella no era sincera. En ese segundo se afirmó de donde fuera, luego la vio venirse abajo y supo que no era verdadera.
No quiso mas siquiera, que muriera en el instante donde se le hiso una cualquiera. Pero se le fue directo a las venas, y de un golpe supo que no sabría más de ella.-
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viernes, 13 de julio de 2012

en primera persona

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Esperanza viene del verbo esperar, en primera persona debiese esperarte o simplemente esperar, debido a que yo dejé de esperarte y claramente dejé de esperar todo cuanto no dependa de mí, puedo afirmar con propiedad, que ya que la esperanza es lo último que se pierde; yo, ya no tengo nada que perder.-
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lunes, 2 de julio de 2012

egos descomunales y autoestimas ínfimas

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Procuré olvidar quien soy, y ahí estuviste tú, recordando cada encontrón. Esta vez no te he mentido, sostengo el discurso en el que te hablaba de amores apresurados y de tiempos resignados. 
Se me han acabado las palabras porque me he acabado yo. Ahora pienso que jamás nos sacamos una fotografía y que por tanto, esto quizás no pasó. Fueron escazas, casi inexistentes las horas en las que te llamé amor, te di mis abrazos y te acompañé con los pasos que me dieron valor. Historia breve, sin mucha intención, no podrías imaginarte el lugar que te ganaste en un minúsculo corazón.
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Te entrego las gracias por dan duro golpe, por tan poca fe.-

sábado, 23 de junio de 2012

justa.-


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sobra tiempo.-

miércoles, 6 de junio de 2012

te cuento.-


Hoy extraño mis zapatillas, los hoyos de mis vestidos, los nudos de tu pelo, y el desastre que era el mío. Y te cuento que por donde camino ahora los vientos me peinan, me veo diferente, pero en ocaciones me vuelvo a verte, y he dejado de mentirte, para comenzar a hacerlo conmigo, aunque con certeza has visto que se me va de las manos y de las ansias termino en un espectáculo mundano.
Le sonrío bastante a las circunstancias, ya he dejado de mirarlas con rabia; aunque te cuento, a veces me gustaría tanto gritarle a la vida misma, o volver a encerrarme allá arriba, donde los vientos me despeinaban, donde las comidas escaseaban, donde nadie más estaba. También te cuento que quizás me esté volviendo un poco loca, los he contado con los dedos de mis manos y ya van tres los que con expresión de certeza me han llamado así. Quizás no esté tan malo, me has dicho que los irreales viven mejor, en más libertad, en más soledad, en acción inmortal.
De seguro no leerás esto, y si lo haces, será de esas casualidades idiotas y lastimeras, por tanto, te propongo mantener el silencio al que tan poco respeto he dado, ya que es a mí a quien le cuesta, y tiendo a soltarte la lengua con facilidades casi prostitutas.
Las noches dejaron de ser buenas, son solo noches, y las sigo gritoniando hacia mi sillón.